Nuestros voluntarios son el corazón de ADA. Educadores, profesionales, jubilados, estudiantes universitarios — personas de todas las edades que dedican una parte de su tiempo a acompañar a niños en su camino educativo. En este artículo, tres de nuestros voluntarios cuentan en primera persona qué los motivó a unirse, qué han aprendido y por qué siguen volviendo cada semana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *